dimecres, 26 de febrer de 2014

S'alça el teló... Retorno al hogar


RETORNO AL HOGAR (HAROLD PINTER)

En una casa del Londres victorià (segle XIX) una parella d'amics parlen i un tema esdevé darrere un altre. Un diàleg que no duu a cap lloc i que dona nom al teatre de l'absurd. Aquesta obra del Harold Pinter, Premi Nobel de Literatura 2005, va ser estrenada per primera vegada en Londres el 1965, i després ha sigut representada multitut de vegades, també a Espanya.

 

 
 
 
 
Verano. Una vieja casa en el barrio norte de Londres [...] Lenny está sentado en el sofá con un periódico y un lápiz en la mano. Lleva un traje oscuro. De vez en cuando hace una marca en la última página del periódico.
Entra Max procedente de la cocina. Va hacia el aparador, abre el cajón de arriba, busca algo y lo cierra. Viste un chaleco de lana muy usado y una gorra. Lleva bastón. Viene a primer término y busca algo por el cuarto. 
 
MAX: ¿Qué has hecho con las tijeras? (Pausa) Digo que estoy buscando las tijeras. ¿Qué has hecho con ellas? (Pausa) ¿Me has oído? Quiero recortar una cosa del periódico.
 
LENNY: Estoy leyendo el periódico
 
MAX: No de ese periódico. Ése no lo he leído. Hablo del periódico del domingo pasado. Lo estoy leyendo en la cocina. (Pausa) ¿Oyes lo que digo? ¡Te estoy hablando! ¿Dónde están las tijeras?

LENNY: (Mirándole tranquilamente) ¿Por qué no te callas la boca y djeas de decir tonterías?

MAX: (Levanta el bastón y le apunta con él) No me hables así. Te lo advierto. (Se sienta en una butaca.) El periódico anuncia unas camisetas de franela. rebajadas. Sobrantes de la Marina. Me vendrían bien unas cuantas. (Pausa) Ponme echando humo. Quiero fumar; dame un "plajo". (Pausa) Te estoy pidiendo un pitillo. Mira lo que tengo.
(Saca un pitillo arrugado de su bolsillo.)
Me estoy volviendo viejo. Te lo aseguro.
(Lo enciende.)
¿Tú crees que yo no he sido un tío? Hubiera podido con dos como tú. Todavía soy fuerte. Pregúntale a tu tío Sam como era. Pero al mismo tiempo siempre he tenido mucho corazon. Siempre.
(Pausa)
Solía andar con un amigo llamdo Mac Gregor. Yo le llamaba Mac. ¿Recuerdas a Mac? ¿Eh?
(Pausa)
¡Jo! Éramos los dos tipos más temidos del barrio. Como te lo digo; todavía tengo las cicatrices. Cuando entrábamos en algún sitio, todo el mundo se ponía de pie para dejarnos paso. nunca has oído un silencio igual. Te prevengo que era un tío. Medía cerca de dos metros. Toda su familia eran MacGregor, de Escoia, pero él era el único a quien llamaba Mac.
(Pausa)
Quería mucho a tu pobre madre, Mac. Mucho. Siempre le decía alguna chirigota. [...]
 
 
 
 

2 comentaris:

Carmen Forján ha dit...

No he leído ni visto ninguna obra de este dramaturgo. Imperdonable, me temo.
Un saludo,

Sàlvia ha dit...

Pues siempre estas a tiempo de recuperar esta interesante lectura. Verlo dramatizado en el teatro ya está más difícil.

Un saludito lector, Carmen

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